Biden precisó que antes de la implementación de la medida unas 1,100 personas trataban de ingresar de forma irregular a Estados Unidos diariamente “y esto ha bajado a 250 por día”, aseveró.

A principios de este año, Estados Unidos implementó una nueva medida que acogerá a 30,000 migrantes de Venezuela, Haití, Cuba y Nicaragua al mes, aunque expulsará de inmediato el resto a México.

Recordó que el objetivo ahora es brindar procesos «seguros, humanos y ordenados» para aquellos que buscan asilo en territorio estadounidense.

Reconoció que los migrantes realizan un «largo viaje» para llegar hasta la frontera y que muchas ocasiones son víctimas del crimen organizado por lo que tienen que pagar y por las afectaciones físicas.

“Queremos que sea más fácil que lleguen las personas pero que no pasen por este proceso tan terrible”, argumentó.

Biden promete seguir trabajando para evitar la migración

Prometió que seguirán trabajando en abordar las causas para promover que las personas se queden en sus países de origen por lo que pidió al Congreso estadounidense 4,000 millones de dólares para apoyar esta iniciativa, mientras que la vicepresidenta Kamala Harris busca recaudar 3,000 millones de dólares en donaciones privadas.

“Podemos hacer más (para) que se agilice la migración legal, lo podemos hacer también previniendo o que las personas quieran irse ayudándoles a las comunidades para que mejoren las circunstancias”, afirmó.

La nueva política migratoria del Gobierno estadounidense se da después de que durante el año fiscal de 2022 se registrase la detención de 2,76 millones de migrantes indocumentados, una cifra inédita.