El Departamento del Tesoro de Estados Unidos designó este lunes a China como país «manipulador de divisas» después de que el país asiático devaluara su moneda
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES¿Qué significa esta designación?
Muchos analistas han visto estas medidas como un contraataque del gobierno que lidera Xi Jinping después de que Trump anunciara que a partir del 1 de septiembre impondrá otro 10% en aranceles a productos del gigante asiático, por un valor de US$300.000 millones.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESEstados Unidos define la manipulación de divisas como la situación en que los países influyen deliberadamente en el tipo de cambio entre su moneda y el dólar para obtener una «ventaja competitiva injusta en el comercio internacional».
Los productos chinos, siempre competitivos en precio, serán aún más competitivos con un yuan débil.
Que un país reciba esta calificación tiene implicaciones a nivel internacional pues se considera que esto «incurre en prácticas desleales«.
Con esta designación, lo que hace indirectamente Estados Unidos es pedir al FMI que realice «una vigilancia adicional y rigurosa de la economía china y de su gestión del tipo de cambio».
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESSegún el medio estadounidense Axios, un país necesita gastar el 2% del PIB en manipulación de divisas durante un período de 12 meses para recibir esta designación.
Es la primera vez que Estados Unidos designa a otro país «manipulador de divisas» desde 1994, cuando el gobierno presidido por Bill Clinton lo hizo también con China.
Tasa de cambio como arma
«China tiene un largo historial de infravalorar su divisa a través de una intervención prolongada y a gran escala», dijo el Departamento del Tesoro en su anuncio.
La decisión del gobierno estadounidense fue anunciada poco después de que el presidente Donald Trump calificara de «manipulación monetaria« el desplome del yuan.
Para Julian Evans-Pritchard, analista de la consultora Capital Economics, que el banco central chino haya vinculado la depreciación con los aranceles demuestra que han «convertido la tasa de cambio» en un arma.






