“A mí me dan mucha pena los mexicanos porque, de lo que nosotros queremos salir, ellos quisieron entrar”, dijo la presidenta interina de Bolivia, Jeanine Añez.

Añez, quien era una senadora opositora al gobierno, asumió la presidencia del país sudamericano tras la renuncia de Evo Morales y de la mayoría de su gabinete, luego de días de protestas en las calles por los resultados de las elecciones del 20 de octubre, señaladas por varias irregularidades y en las que Morales salió ganador para gobernar por un cuarto mandato.
Tras dejar el cargo, Evo aceptó la oferta de asilo político del gobierno mexicano y dejó Bolivia la noche del lunes 11.
“El presidente Morales se fue porque quiso, no se atrevía a responderle al país. Eso fue un acto cobarde. Ahora se fue a México a querer hacerse la víctima, diciendo que lo que hubo en Bolivia fue un golpe. Eso es tan falso como los resultados de las elecciones del 20 de octubre”, dijo Añez en la entrevista.

La mandataria afirmó que el pueblo boliviano pasó por situaciones desafortunadas “solo por el hecho de reclamar vivir en democracia y libertad”, y expresó que ojalá no ocurra lo mismo en México.
Yo espero que México no pase por todo lo que hemos vivido este tiempo porque así son los socialistas; utilizan mecanismos democráticos y luego se aferran al poder, cooptan instituciones, se termina la institucionalidad democrática. Pero la decisión de los mexicanos fue esa: un socialista en el poder. Y ojalá no tengan que lamentarlo como nosotros ahora.”





