Boris Johnson «no lamenta» la muerte del general iraní Soleimani

En ausencia del premier Boris Johnson, el titular del Foreign Office Dominic Raab había expresado su alineamiento con Washington, aunque reiteró su llamada a «una desescalada de las tensiones para evitar una guerra». Raab aseguró que el ataque con dones que acabó con la vida de Soleimani «no fue un acto de guerra». «Irán lleva tiempo envuelto en actividades amenazantes y desestabilizadoras«, advirtió. «El papel del general Soleimani era no solo desestabilizar los países de la región sino atacar a los países occidentales».
El titular del Foreign Office reconoció sin embargo que el Gobierno británico no fue consultado y que la noticia del asesinato de Soleimani les llegó «en el momento de producirse». Raab aseguró haberse mantenido desde entonces en contacto permanente con el secretario de Estado Michael Pompeo, con quien se verá el viernes en Washington.
El Ministerio de Defensa ha impartido entre tanto instrucciones a sus fragatas estacionadas en el Golfo Pérsico para escoltar a los petroleros de bandera británica, ante el temor de una represalia por parte de Irán.





