China ha condenado a Meng Hongwei, exdirector de la Interpol, a 13 años y medio de cárcel por corrupción. La sentencia del Tribunal de Tianjin finiquita la rocambolesca y mediática historia de uno de los hombres más poderosos de China y cuya elección para dirigir la policía global fue glosada por Pekín como el reconocimiento global a su sistema legal.
Meng, que también tendrá que pagar una multa de dos millones de yuanes (260.000 euros), ha sido condenado por recibir sobornos de 14,5 millones de yuanes (1,9 millones de euros) mientras ejercía de director de la Policía Marítima en China. Se trata de uno de las presas más pesadas de la campaña contra la corrupción del presidente chino, Xi Jinping, quien ya advirtió años atrás de que caerían “tigres y moscas”.